MBA TRADUCCIONES

Diferencias entre la Traducción y la Filología

¿Te has preguntado si deberías estudiar Traducción e Interpretación o si lo tuyo es la Filología? ¿Solo tienes claro que tu pasión son los idiomas, pero no sabes qué camino escoger?

En este mundo globalizado y de viajes low-cost, mucha es la importancia que han adquirido los idiomas en los últimos años. Hoy en día, ser bilingüe se ha convertido, prácticamente, en un requisito indispensable a la hora de conseguir un trabajo, pero, además, la facilidad de viajar a bajos precios ha provocado que muchas personas se sientan atraídas por la posibilidad de eliminar las barreras lingüísticas y poderse adentrar en la cultura de acogida.

Muchos de estos jóvenes que, desde pequeños, entran en contacto con una cultura diferente, sienten tal pasión por este mundo de las lenguas que pronto deciden que deben hacer de ello su profesión. Habitualmente y dependiendo de sus características, se decantan por carreras de Educación (con mención en lengua extranjera), Filología o Traducción e Interpretación.

Todas estas carreras están estrechamente relacionadas con el conocimiento de, al menos, una segunda lengua, aunque sus enfoques son muy diferentes.

¿Cuáles son los enfoques?

La carrera de Educación es quizás la más conocida por todos, ya que todos hemos estado en el lado contrario del aula y hemos visto a nuestros profesores desarrollar una parte de su trabajo con nosotros. Sin embargo, las carreras de Filología y Traducción generan más dudas.

A modo de anécdota, hace unos días, un conocido me preguntó que si había estudiado algo para ser traductora. Cuando le dije que había estudiado Traducción e Interpretación, ni siquiera le sonaba y pensaba que quizás era un ciclo superior que no había escuchado. Hace ya muchos años (y esta es mítica), al decir que iba a estudiar Traducción e Interpretación, un compañero de instituto me preguntó que desde cuándo quería ser actriz.

Pero, bueno, centrémonos una vez que tenemos unas nociones básicas de ambas carreras.

¿Qué diferencias hay entre Filología y Traducción? ¿Por qué elegir una u otra?

Desde mi punto de vista, ambas carreras son necesarias y diferentes, aunque filólogos y traductores comparten una pasión común. Durante los años de carrera universitaria, los filólogos se centran mucho en el conocimiento profundo del idioma y estudian muchas asignaturas para reforzar todos sus ámbitos: gramática, pragmática, semántica, fonética, fonología, historia, literatura, etc. Está enfocada a una inmersión total en el idioma elegido.

 

Por otro lado, la Traducción e Interpretación, pese a compartirEstudiante idiomas varias de estas asignaturas, profundiza quizás menos en algunos aspectos de la lengua en sí misma. Es decir, en esta disciplina, cuyos nuevos estudiantes deberían contar en su primera lengua extranjera con, al menos, un nivel C1, se estudia gramática y cultura de la primera lengua (la nativa) y de la primera lengua extranjera, nociones de fonética, etc., pero pronto estas asignaturas dan paso a la principal diferencia con una filología: la traducción en sí misma. Llegado un punto, todo empieza a centrarse en conocer la teoría y la práctica de la traducción, con materias como Traductología, Terminología, Traducción Científica, Traducción Literaria, Traducción Jurídica, Traducción Periodística, Traducción Jurada, Traducción Audiovisual, Documentación, uso de herramientas de traducción asistida, etc.

Las asignaturas de los distintos tipos de traducción se imparten hacia la lengua de destino y hacia la de llegada. En resumen, se centra no solo en conocer las culturas para poder establecer similitudes entre ellas, sino también en conocer las características propias de cada tipología de texto, su terminología y redacción habitual, fuentes fiables de documentación e información para poder comprender el texto e investigar a fondo antes de comenzar a traducir, reconocimiento de vulgarismos y errores lingüísticos y la manera de evitarlos, etc.

Por otro lado, se estudian técnicas de los diferentes tipos de interpretación: interpretación simultánea, interpretación consecutiva, interpretación bilateral, etc. Se enseñan técnicas para coger notas a la velocidad del discurso oral, expresión correcta, estrategias comunicativas, etc.

En definitiva, aunque, como veremos en un artículo que publicaremos próximamente, Traducción e Interpretación tiene muchas salidas, si queremos dedicarnos propiamente al mundo de la traducción y estar satisfechos de nuestra elección, un traductor suele compartir los siguientes rasgos.

Cualidades de los traductores

traductor

-Tener mucho interés por la cultura de la lengua origen y meta: su idioma, su historia, su forma de entender el mundo y comunicarse, etc.

-Leer, ver las noticias, investigar, estar siempre pendiente de lo que ocurre en la actualidad.

-No temer pasar horas documentándose, indagando a fondo en un tema, creando glosarios y recursos de apoyo.

 

A cambio, si este mundo es tu pasión, esta carrera te ofrecerá una gran satisfacción cuando consigas crear puentes invisibles entre dos mundos, cuando soluciones problemas lingüísticos/culturales que representaban una traba entre dos grupos de personas, cuando comprendas y te hagas partícipe del humor y la forma de ver el mundo de personas que crecieron en una cultura que, en otras circunstancias, podría haberte sido ajena.

En definitiva, la clave está en convertir tus intereses y puntos fuertes en tu herramienta de trabajo diario. ¿Y tú? ¿Compartes estos intereses? ¿Crees que esta podría ser tu carrera ideal?

Si la respuesta es afirmativa, te aconsejo que nos sigas, porque pronto hablaremos sobre dónde estudiarla.

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